Síndrome Ansioso-Depresivo
El miedo y la ansiedad son parte de la vida. La ansiedad por definición es un sentimiento de recelo, nerviosismo o miedo. Se trata de una reacción fisiológica diseñada por el propio organismo para hacer frente a diferentes situaciones. La ansiedad tiene una función muy importante relacionada con la supervivencia, junto con el miedo, la ira, la tristeza o la felicidad.
El estrés es una parte normal de la vida de toda persona y en bajos niveles es algo bueno, ya que motiva y puede ayudar a ser más productivo.
Los problemas surgen cuando esta situación de ansiedad o de nerviosismo se cronifica. Lo normal es que esta situación de alerta concluya en el momento en el que cede el peligro o aquello que ha provocado esta situación. Sin embargo la cronificación de este sentimiento nos lleva a una situación de ansiedad y estrés continua que hace que desconozcamos el motivo que la ha generado, magnificando esta situación y dificultando su cese.
¿Qué es la depresión?
La depresión es un trastorno emocional o afectivo en el que se produce una alteración en los neurotransmisores cerebrales lo que da lugar a cambios en el estado de ánimo característicos de este proceso. En la depresión confluyen diversos factores de riesgo relacionados biológicos, ambientales, hormonales, nutricionales y psicológicos. Se puede manifestar a cualquier edad, pero suele empezar en la juventud o en adultos jóvenes. Es un trastorno mucho más común en las mujeres. Dentro de la definición, se diferencian algunos subtipos transitorios como la depresión posparto después de dar a luz o el trastorno afectivo estacional en el invierno.
Trastornos de ansiedad
Agitación, nerviosismo, agobio… Son estados que relacionamos con la ansiedad, una reacción fisiológica en la que nuestro organismo actúa para hacer frente a situaciones que le generan estrés, pero ¿qué causa ese estrés? Existe cierta predisposición genética, pero los responsables reales son los llamados “estresores”. Entre los más comunes encontramos las tensiones derivadas del trabajo, los problemas familiares, los cambios de residencia y las dificultades económicas.
Debido a su impacto social, 1 de cada 10 personas sufren ansiedad en algún momento de su vida, los científicos investigan sus mecanismos de acción y evalúan la eficacia de las terapias convencionales. Además, cada año realizan más estudios sobre el impacto de las terapias complementarias, ya sean de carácter nutricional o psicológico. Entre estas destacan la meditación, el yoga, dietas específicas y la toma de complementos nutricionales que actúan sobre marcadores asociados a la ansiedad y/o la depresión.
Ansiedad, pánico, fobia depresión
El pánico, se define como una situación en la que se produce un aumento súbito de ansiedad. Se manifiesta con miedo y pérdida de control y puede causar sudor y palpitaciones. La reacción normal a una situación que causa pánico es la huida de aquello que la provoca.
Otro término relacionado es la fobia, un temor injustificado a cosas o situaciones que no son peligrosas objetivamente. Las fobias solo se manifiestan en contacto con aquello que las provocan, pero, de prolongarse en el tiempo y sin una solución, podrían derivar en ansiedad.
Como explicamos anteriormente, las personas que manifiestan ansiedad y pánico también suelen padecer depresión. Además, es habitual que una persona deprimida manifieste tristeza y falta de apetito, situaciones comunes en este tipo de trastornos.
El estrés
Los términos “ansiedad” y “estrés” se utilizan como sinónimos, pero describen situaciones diferentes. El estrés forma parte de la vida de la mayoría de las personas y puede tener un impacto positivo sobre el individuo siempre que se manifieste moderadamente y en un periodo limitado de tiempo. No solo alerta de peligros, sino que actúa como resorte para hacer frente a una determinada situación. Por contra, hablamos de sus consecuencias negativas cuando se registran altos niveles de estrés en periodos prolongados de tiempo.
Causas comunes en los trastornos de ansiedad
- Circunstancias puntuales y experiencias vitales: el estrés laboral y por estudios, el embarazo, los cambios de residencia, etc. suelen ser los factores estresantes (o estresores) más comunes. En ocasiones, el estrés se manifiesta tiempo después de haberse producido la situación que lo ha originado. En este caso hablamos de trastornos de estrés postraumático.
- Los genes: estudios científicos sugieren que la herencia genética podría estar implicada en el desarrollo de una situación de ansiedad, no siendo esta herencia un factor determinante para su desarrollo.
- Las drogas: el consumo de determinadas drogas como el éxtasis o el LSD se han relacionado con la ansiedad. También se ha señalado la cafeína como posible causa de episodios ansiosos.
Síntomas mentales y físicos de la ansiedad
- Preocupación constante
- Cansancio
- Irritabilidad
- Falta de descanso e insomnio
- Falta de concentración
- Palpitaciones o aceleración del corazón
- Sudoración
- Tensión muscular, dolor de espalda
- Temblores
- Respiración profunda
- Mareo
- Diarrea
¿Qué hongos tienen propiedades en el síndrome ansioso-depresivo?
La reducción del estrés es uno de los aspectos más relevantes que abordarán los hongos seleccionados para el tratamiento de la depresión.

Ánimo
Digestión
Cognición
Estrés & Ansiedad
Principios activos




